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En Personal por Kevin MaschkeLeave a Comment

Bueno, ya vuelve a hacer más de un mes desde mi última entrada. Muy mal por mi parte, lo sé. Así que os haré un resumen de lo que ha pasado en este tiempo. Veamos, por dónde empiezo…

El diseño de la web

Sí, he vuelto a cambiar de nuevo el diseño de la web. Por uno completamente diferente de nuevo. He realizado algunos pequeños cambios en el código de este diseño para adaptarlo un poco más y todavía estoy buscando la mejor combinación de colores. Pero eso se arreglará con el tiempo. Lo importante es que funcione correctamente. Tengo que revisar y cumplimentar algunas páginas como la página sobre mí, y la del currículo. Lo que más me molesta es que ahora que tengo este diseño instalado y más o menos configurado, veo otro que me gusta mucho y me tienta su adquisición. Pero esta vez sí, seré fuerte y me resistiré.

El Ejército, Alemania

La semana pasada volví a viajar a Alemania por tres días. La razón? Las pruebas del ejército. Cogí un vuelo el Miércoles a las 20.00h de la tarde para Hannover. Llegué al aeropuerto sobre las 22.45h y cogí un taxi al “Zentrum für Nachwuchsgewinnung” (centro de reclutamiento) donde me dijeron que podía pasar la noche para evitar los costes de un hotel y donde habían avisado de que llegaría tarde (a las 22.00h cierran). Me indicaron la habitación y me dieron las sábanas y fundas de la cama. Al entrar en la habitación no parecía haber nadie, pero antes de encender la luz vi que había otro chico durmiendo en una de las camas. Dejé la luz apagada y tampoco hice la cama como tocaba para no despertarlo. Me costó bastante dormir a causa del nerviosismo y de los chicos de la habitación de al lado que no paraban de hablar.

Al día siguiente a las 05.50h me levanté, me presenté al otro chico de la habitación. Fuimos a desayunar y a las 06.55h nos presentamos en la recepción como nos habían indicado y esperamos a que nos vinieran a buscar. Resulta que el chico también había venido de lejos y éramos los únicos que ese día hacíamos las pruebas. Nos recogieron en un minibus y nos llevaron al “Karrierecenter” (Centro de Carrera ¿?). Aquí primero pasamos unas pruebas médicas que consistieron en una prueba de orina, una revisión completa (vista, oído, pulsaciones, etc). Luego pasamos a una corta charla general con una psicóloga sobre las notas académicas, conocimientos, intereses, etc. A continuación tuvimos que hacer varias pruebas en un ordenador que consistían en pruebas de lógica, mecánica, matemáticas, lengua alemana, reflejos y varias preguntas de opinión personal que había que responder en un corto periodo de tiempo. Después de esto volvimos a tener otra charla algo más larga con un psicólogo sobre los resultados de las pruebas (sobretodo los resultados de las preguntas de opinión personal), nuestro pasado académico, social y delictivo. Este psicólogo es quien decide finalmente si eres apto o no. Finalmente una charla con un orientador, que te indica entre qué profesiones se puede elegir y dónde hay sitios libres para cada una de ellas. Una vez tomada una decisión, el orientador “reserva” una plaza en la base seleccionada.

La verdad es que las pruebas no fueron para tanto. Esperaba más, unas pruebas físicas por lo menos, pero solamente para las pulsaciones tuve que hacer 20 sentadillas, nada más.

En resumen, tengo una plaza reservada, y tengo la posibilidad de repetir las pruebas de vista con gafas antes o durante los tres primeros meses.

Cuando hube terminado con todo y pude irme, pregunté cómo llegar a la estación de trenes y pidiendo ayuda a varias personas conseguí un pase para el metro. Llegué a la estación de trenes y cambié el bono de viaje que me habían dado de parte del ejército por un pase de tren para ir a Hamburgo.

Una vez en Hamburgo me recogieron de la estación de trenes mis padres y mi hermana mayor. Fuimos a casa de mi hermana y comimos algo de tarta y les conté cómo había ido todo. Por la tarde/noche, cuando mi hermana menor volvió después del trabajo fuimos a cenar todos juntos.

Al día siguiente mi hermana mayor nos llevo a la estación de buses donde cogimos un bus para ir al aeropuerto. Allí, con algo de prisa, nos comimos en el (único) restaurante una hamburguesa XXL (tengo que admitir que fue la mejor hamburguesa que comía en mucho tiempo).

El vuelo de vuelta

El vuelo de vuelta al principio parecía ir todo bien. Pero cuando estábamos sobrevolando Suiza o el sur de Francia, el piloto preguntó si había algún médico a bordo. Parece que un hombre mayor se encontraba realmente mal y finalmente tuvimos que hacer un aterrizaje de emergencia en un pequeño aeropuerto de Grenoble, al norte de Marseille. Finalmente, tras estar parados poco más de una hora y media, y de que una ambulancia se llevara al hombre y a su mujer, el avión volvió a despegar y poco después llegamos a Mallorca de nuevo.

Y aquí estoy. Pendiente de que a mi hermana mayor le llegue una carta en la cual indiquen exactamente cuando debo estar donde. Hasta entonces, miro de arreglar el tema del trabajo, los días de vacaciones que me quedan, etc, etc.

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